lunes, 12 de abril de 2010

Highway to Hell. (Autopista al Infierno.)


A veces hace falta sufrir para sentirse vivo.

Hacía meses que no cogía la bici, bien por circunstancias o por simple pocas ganas. Pues bien este fin de semana volví a subir a mi pequeña yegua de acero y volví a sufrir y disfrutar con el riesgo y de que manera.

Domingo, a las 7:30 de la mañana toca el despertador y empiezo ya a arrepentirme de haber dado mi palabra a mis amigos, que les iba a acompañar a una marcha de moutain bike en Budiño. Hay que ser idiota para levantarme tan temprano un domingo para coger la bici, pensaba mientras me cambiaba y me preparaba para faena. Después de inflar las ruedas que obviamente ya no tenían aire después de tanto tiempo, bajé para subir la bici al coche del amigo quien me esperaba.

Cuando llegamos al sitio no había mucha gente porque aun era temprano pero eso si llegarían bastante mas. Siempre me sorprende la pasta que la gente gasta en estos bicis, había maquinas de 3000 euros para arriba y mucha gente iban equipados con mochilas que llevan agua, guantes de profesional, botas y el equipo completo a juego.

El recorrido era de 27 klm por el monte con subidas pronunciadas y bajadas que a veces te quitaba el aliento, las bajadas se dividían en dos tipos las trialeras que eran mas complicadas estrechas y con mas pendiente y los desvíos que eran pistas más anchas y bastante más simples.

Cuando iba por el klm 7 mas o menos ya tenía un dolor en las piernas de aúpa y ya el pecho me pedía más oxigeno que realmente era capaz de retener, dos de mis amigos (eramos 4 ) ya no se veían pero uno quedó conmigo haciendo compañía, pasamos por un pequeño río donde nos mojamos los píes y pasamos por zonas de barro donde literalmente se hundía la bici. Al igual que pasaba los klm el sol estaba cada vez más alto y mi sufrimiento iba en aumento que solo se compensaba en alguna esporádica bajada, donde tampoco descansaba porque había que tener los 5 sentidos en la pista, sino era fácil estrellarse.

Llegué muerto al descanso donde devoré dos plátanos y dos zumos y ahí perdí a mi amigo ya que el se fue por un camino y yo por otra eso fue la peor parte de la marcha, iba solo reventado y seriamente pensando en abandonar, en ese momento llegué a una trialera y empece a bajar, el camino era muy estrecho con pequeños pinos a cada lado y tengo que reconocer que yo iba un pelín rápido de más y claro pasó lo que tenía que pasar, en una curva se me fue y acabé estrellando contra uno de esos pinos, que por cierto rompió por la mitad. Tuve suerte, ya que no me pasó nada ni a mi ni a la bici y pude seguir. Mas adelante encontré a mi amigo y ya estuvimos todo el resto de camino juntos. Menos mal que el resto ya era bajada y mucho disfruté bajando al limite donde te sientes que tu y la bici forman un equipo y cuando crees que te vas estrellar la bici parece que toma las riendas y te salvas por los pelos mientras escuchas a tu compañero riendo detrás tuya, realmente esa sensación de adrenalina y subidon es lo que hace que el sufrimiento de las subidas merece la pena y te hace sentir vivo mientras intentas controlar lo incontrolable ya que la bici en vez de ir recto muchos veces va de lado dando bandazos con las piedras.

De vuelta a casa, tumbado en el sofá con un dolor de culo y piernas tremendo volví a sentir ese sentimiento de bien estar que se siente después de hacer ejercicio que tanto tiempo no sentía y ahora solo falta coger un poco de fondo para no sufrir tanto las próximas veces. Poco a poco vuelvo a sentirme vivo.

A veces hace falta sufrir para sentirse vivo.

8 comentarios:

martin vigilante dijo...

hacer ejercicio es bueno. Pero hacer tantos kn en bici, sin calentar y sin hacerlo durante tanto tiempo es maltratar al cuerpo y te podria haber dado un infarto. Pobre arbol lo rompio por la mitad. Me alegro que a ti no te pasara nada malo. Para otro dia tomate un red-bull que te da alas jejejeje. Todavia estamos esperando que marca y modelo de coche te gustaria conducir....??. Recuerda que en bici hay que llevar casco, coderas rodilleras, chaleco reflectacte y el red-bull. Un saludo de martin y adela.

Alury dijo...

Yo no tuve infancia... mi padre nunca me regaló una bici!!! Y no sé montar ¬¬

El sufrimiento que me hace sentir viva a mí no es físico xD

Un besote!!!!

Dawidh dijo...

Pobre pino, así nos va: maltratando al medio ambiente...

Por cierto hijo de la gran bretaña, me debes una llamada, no vuelvo a confiar en un "mañana te llamo".

Teogt500 dijo...

Martin, creo que un infarto no me va a dar y lo de redbull va a ser mejor que no ya que cuando bajo ya parece que vuelo, un saludo ....ya diré que coche en alguna futura entrada.Un saludo a los dos.

Alury, ¡que no sabes andar en bici! no me lo creo.....ya me contarás que sufrimiento te hace sentir viva ya que yo soy muy corto ;-) Un beso.

Dawidh, así me gusta tu preocupando por el pino si fue culpa de el por no apartarse! y si tienes razón, te voy a llamar ahora mismo. Un abrazo.

Isaackbruno dijo...

Veamos...un 600, 2 cabalos ou un tiburón?
xa sei un mini morris!
Espera non, ti nun mini non...a ti mírote nun AIXAM!

Anabel dijo...

Jolines! sentirse vivo para depues morir reventado!

Nunca he sentido eso subida a una bici...(sera por que es estatica???NO VALE CHISTE):-)

Un besote

Teogt500 dijo...

Anabel, a veces pones el chiste tan a huevo que es difícil ser educado cuando te contesto pero como buen gentleman que soy no voy hacer sangre.
Un día te invito para que vengas con nosotros de ruta ;-).....si te atreves claro.
Un besazo.

Anabel dijo...

Bici+montes? Hard core for me! mejoros espero y me tomo una cerveza en el destino! jejejeje

Siempre en manada.

Siempre en manada.