miércoles, 31 de marzo de 2010

Blood, Sweat and Tears. (Sangre, Sudor y Lagrimas.)


Nunca digo adiós, siempre digo hasta luego.

Empiezo este entrada con esta canción ya que habrá gente que se acordaran de momentos muy buenos gracias a ella y creo que estaré presente en esos recuerdos, en esos momentos de agobio cuando una sonrisa, broma o mirada hacia que la hora de apuro pasara un poquito más rápido.

Es muy difícil explicar como me siento hoy, porque son demasiados sentimientos juntos, pero creo que el que más se acerca es la de tristeza, después de 8 años trabajando en el mismo bar, de servir más o menos la misma gente y tener una rutina marcada, ayer me dijeron que hoy seria mi ultimo día y ahora sentado aquí delante de la pantalla, me siento vacío como se me faltara algo que aun no tuve tiempo para echar de menos. Después de acabar el año de golpe en golpe y empezar este de una forma un tanto perdido lo único que aun me mantenía centrado, también se acaba y con ello, esa inmunidad a los golpes que parecía que tenia, porque este me ha tumbado, solo espero poder levantarme pronto.

Son muchos años, muchos años trabajando duro, aguantando tonterías de caciques que se crean dioses, he conocido la mayoría de mis amigos allí, han pasado mil y una anécdotas buenas y malas, he tenido compañeros y compañeras que de verdad daría envidia a mas de uno, he sangrado, sudado y llorado allí y sobretodo he cumplido con mi trabajo hasta el ultimo día costará lo que costará, puedo decir que nunca fui el preferido del jefe y nunca le he hecho la pelota y siempre lo he dicho lo que pensara o me callaba cuando veía que simplemente no merecía la pena, atrás quedaran frases como ¨no se puede tener un caballo por el precio de un burro¨ que lo solté cuando dijo que tenia que mejorar después de llevar 7 años y después de echar a mi compañera, pero lo que no se quedara atrás es mi memoria.

Me acordaré siempre de la gente, de mis compañeros, Begoña, Luis, Montse, Monica, Juan, Waldo, Roberto, Joaquín, Sito, Mary ect ect.. que obviamente no trabajaban todos en el bar pero si para el mismo jefe y en el mismo sitio y todos eran capaces de alegrarme el día de una manera o otra. Pero claro donde estaba la salsa eran en los clientes que tardaban en conocerme pero cuando lo conseguían, se convertían en los habituales, no pondré todos porque no tendré sitio en este blog, pero algunos se hicieron muy buenos amigos y alguna en algo más que una simple amistad...echaré de menos y me va a doler no ver todos los días a Raquel, Victor, Fernando, Geffry, Julio, Carlos, Ivan, Silvia, Andrea y un sin fin de rostros sin nombre y gente quienes sinceramente hacían que mi trabajo parecía un patio de colegio en el recreo.

Siempre presumo de controlar mis sentimientos pero tanto ayer como hoy descubrí que a veces es imposible y por mucho que uno quiera los muros y barreras acaban por derrumbarse y lo que sientes, lo que ves y como lo veas se demuestra con total claridad  y cuando la gente se levanta de sus mesas para despedir su camarero o le demuestra tantas detalles de cariño en un único día es muy difícil demostrarse indiferente y las lagrimas salen aunque uno no quiere y ayer y hoy fueron los únicos días en 8 años donde me cayeron alguna lagrima en mi lugar de trabajo.

No sé lo que me espera el futuro, solo espero sacar fuerza de donde no lo hay y poder superar este mal trago igual que hice hasta ahora, porque tumbado estoy, pero el arbitro aun no llegó a 10.

Nunca digo adiós, siempre digo hasta luego.

lunes, 22 de marzo de 2010

The awakening. (El despertar.)


Quiéreme cuando menos lo merezca, que sera cuando más lo necesite. 


Una gran frase de Anabel para abrir este entrada. El otro día comentaba sobre un señor que desayunaba a mi lado y la conclusión a que llegué que no quería acabar así, pues vi que no hacia nada para cambiar ese hipotético destino y ya era hora a dar la vuelta a la tortilla antes que se quemara...dicho y hecho.


Llamé un buen amigo mio, a quien tenia un poco olvidado durante estos meses ya que andaba un poco perdido sin rumbo pero ante mi sorpresa parecía que no pasaba el tiempo y era como antes, era como si me estuviera esperando a que yo volviera al camino después de perderme por el bosque. Cuando llegaron dos amigas suyos tengo que reconocer que hice lo de siempre juzgar antes de tiempo y estuve a punto de marchar ya que me sentía un poco fuera de sitio, pero de pronto empecé hablar con una de ellas y me di cuenta que no era como me imaginaba y sin duda me sorprendió la simpatía que rebosaba, era fácil hablar con buena compañía y tengo que reconocer que nos echamos unas buenas risas. Durante la noche nos acercaron varios conocidos a quienes yo casi no me recordaba y empecé sentir otra vez tan cómodo como hacía unos meses cuando salía con mas frecuencia, estuvimos hasta las 5 de la mañana y volví cansado pero contento a mi casa a intentar dormir ya que con la cantidad de cafeína en mi cuerpo no me daba muchas esperanzas.


El día siguiente volví a quedar y después de una tarde de cafés y una noche de cena volví a salir y esta vez ya ni me molesté a ir para cama ya que la mañana siguiente tenia que abrir el bar, pero cuando regresaba a casa para pegarme una ducha y mientras la lluvia me empapaba la cara la sonrisa me volvía a la cara ya que empezaba a sentirme vivo de nuevo.


Para rematar la semana quedamos el Domingo para ver un monologo de Roberto bodegas (creo que se llamaba así) y tengo que reconocer que hacía tiempo que no me reía tanto, de nuevo me acompañaba mi amigo y su amiga y los tres literalmente llorábamos de risa con este tal Bodegas. 


A veces hay que dar la vuelta a las situaciones en que vivimos la solución lo tiene que buscar uno mismo y no se puede esperar a desaparecer para siempre simplemente porque alguien te falla o te hace daño en un momento dado, todos necesitamos tiempo para curar las heridas pero una vez curadas hay que volver a vivir disfrutar de la buena compañía y recordar porque estamos aquí...y lo más importante reír.


Quiéreme cuando menos lo merezca, que será cuando más lo necesite.   

martes, 16 de marzo de 2010

Freedom!!!!!!!!!


Algunos hombres ven las cosas como son y se preguntan, ¿por qué? Yo sueño con cosas que nunca fueron y pregunto, ¿por qué no?    J.F.K. Junio-28-1963.

Era el primer café de la mañana, en la misma cafetería de siempre en un día cualquiera. A punto de salir a trabajar y con pocas ganas de ponerse al otro lado de la barra. Tenía una sensación extraña  como si algo se rebelaba en su interior pidiendo a gritos para salir aunque el seguía en silencio jugando con el azucarillo.

De pronto un hombre se sentó a su lado y pidió una copa de licor café, mientras el camarero le servia, El le observaba el vaso sin quitar el ojo, ¨echa un poco más y no seas tacaño¨ El camarero le hizo caso y casi llenó la copa. El hombre tendría unos 40 y pico de años aunque parecía más, estaba despeinado y con barba de tres días o más, llevaba una cazadora largo de color marrón que ya vio mejores días y sus ojos azules se perdían en una mirada de absoluta seriedad sin fijarse en nada en especial. A levantar la copa se le temblaba un poco la mano casi pasaría inadvertido sino fuera que yo estaba muy acostumbrado a ver ese temblor, ¨apunta esta¨ le espeto al camarero que simplemente asintió con la cabeza.

Volví a concentrarme con mi azucarillo cuando levanté la cabeza y vi mi reflejo en el espejo de enfrente, junto al reflejo del señor, me miraba 10 años mas viejo sentado en el mismo sitio con una cazadora que vio mejores días y con el pelo despeinado con barba de tres días, ya que en ese mismo instante la mirada, aunque el tenia los ojos azules y yo no, era exactamente la misma.

La sensación extraña que sentía iba en aumento y de pronto recordé cuando lo había sentido antes, era hacia un par de semanas cuando volvía andando por las calles de A Coruña y me invadía una ola de libertad que me recorría el cuerpo desde la cabeza hasta los pies ya que en ese momento nada me preocupaba, nada me ataba, no sabía donde estaba, ni donde iba, simplemente disfrutaba de esa sensación como un niño cuando abre sus regalos de navidad. No quiero convertirme en ese señor, no quiero que las cosas me llegan a dar igual, no quiero perderme en la multitud. Quiero apreciar la vida, quiero disfrutar, quiero ser libre y quiero mi libertad!!

Me levanté pague mi café cogí el autobús y me fui a trabajar sabiendo que algún día seré tan libre como quiero ser.

Algunos hombres ven las cosas como son y preguntan, ¿por qué? Yo sueño con cosas que nunca fueron y me pregunto, ¿por qué no?   J.F.K  Junio-28-1963.



jueves, 4 de marzo de 2010

A lonely wolf on a full moon night.


I´m feeling blue.

It´s been a long time since I wrote anything in my mother tongue, but today I don´t feel like translating so, tough luck.
Just a normal day, like any other, hot coffee in the morning, trying to wake up. Same old routine day after day, no escape. There´s such an emptiness in my soul, nowhere to go, I just want to leave, search for my happiness and be free, tired of walking alone, tired of the complications of life, and the way we complicate things around us. Is it so hard to make dreams come true and live the happy ever after of our childhood books?

The longer I face life alone, the easier it gets, things just don´t seem important any more, what does a smile mean if you can´t stroke it? What does a promise mean if you can´t keep it? Why show strength when there´s no reason to fight? Feels like a lonely wolf on a full moon night.

So much pain, so much hate, so much love to give and take, is it so hard to walk with me, on a one way road to...just come and see? Don´t know where I´m going, hardly know where I´ve been, I just keep on walking, walking in a dream.

I don´t ask for to much, just a reason, I want to feel, see the world with other eyes, just to remember I´m still alive.

I´m feeling blue.

Siempre en manada.

Siempre en manada.