viernes, 30 de abril de 2010

The Last Drink (La ultima copa.)


Me encanta sonreír y me encanta ver la gente sonreír conmigo.

Todos los camareros/as tenemos un momento mágico que suele venir justo despues del momento que peor llevamos, que es la hora de cierre. Esa hora suele ser de locos, calculando el tiempo que tardamos en acabar las tareas, para poder marchar lo más cerca de nuestra hora como sea possible, esperando pacientamente para que se marcha el ultimo alma perdida que se esta quedando dormido en la barra. Es la hora cuando el pueblo duerme y solo quedan los que no tiene para donde ir, los que se levantan para empezar un nuevo día y los camareros/as detras de sus barras con paño en mano que ya empiezan a sentirse cansados despues de tantas horas.

Después de un día redondo, disfrutando de las clases, de una comida a pie de playa y de la compañía de los dos grupos de amigos juntos viendo un partido y una partida de futbolin me faltaba algo, un cosquilleo algo dentro de mi, faltaba ese momento después de cierre, ese momento de tranquilidad después de un trabajo bien hecho. Como no, acabamos los cuatro en el bar de siempre tomando la penúltima cada uno pensando ya en sus cosas, la hora que se tiene que levantar mañana, las cosas que quedan para el día siguiente y algunos pensaban como acabar ese penúltima copa que tenia delante.
Poco a poco la gente se iba retirando hasta como no, quedó el camarero en el lado equivocado de la barra haciendo compañía al que tenia que cerrar. Pero claro cuando trabajan dos se puede acabar antes, entonces con escoba en mano se puso hacer lo que mejor sabe, cerrar un bar. Trabajando en silencio solo con la música de fondo no hacia falta hablar El ya sabía lo que había que hacer.

Claro al acabar viene ese momento mágico de que hablaba antes cuando ves que viene tu amiga con un copa con hielo para dos y se pone a preparar dos rones, uno con cola para mi y uno con naranja para ella, se cambia de sitio y se sienta a tu lado con el pitillo en mano, con Bob Marley de fondo y los dos camareros sentados en el lado equivocado de la barra disfrutando juntos de esa ultimo pitillo, la canción de fondo y como no de esa ultima copa, las sonrisas en las caras de los dos decían todo en ese hora cuando acaba la noche y empieza la mañana la felicidad es mutuo y os digo de verdad que no me faltaba nada y ya no tenía ese cosquilleo y no cambiaba ese momento ni ese lugar por otro.

Mientras caminaba para casa cerca de las 5 de la mañana a golpe de martes, sonreía y como sabéis, me encanta sonreír y me encanta ver la gente sonreír conmigo.  

domingo, 25 de abril de 2010

Sacrafice. (Sacrificio.)


Es muy dificil negar a la felicidad.....pero el fin nunca justifica los medios.

Mientras caminaba hacia la cafetería donde estaba invitado a tomar café se acordaba de momentos muy felices, de otras días de cumpleaños donde ella siempre hacia caso omiso a sus peticiones y celebraba de una forma o otra su día como si también pertenecía a ella. Se acordaba de un paseo por la playa la semana pasada, de las palabras de dawidh, de Anabel y como no de su Wingman.
Bajó la vista y se dio cuenta de una pequeña banderita en la solapa de su cazadora y de lo significaba esa bandera para el y en ese momento se dio de cuenta que esa felicidad que tanto persiguió, no era la suya, no pertenecía a El y ahí en esa cafetería por la primera vez no hizo caso a su corazón y tomó una decisión porque....

Es muy difícil negar a la felicidad....pero el fin nunca justifica los medios.

lunes, 19 de abril de 2010

Frustration.(Frustracion.)


No iba a ser tan fácil y eso ya lo sabía.

Hasta ahora estoy acostumbrado a quedarme bien con las cosas, no hace falta decirme dos veces lo mismo, a la primera ya me vale. En la autoescuela todo es memorizar y quedarte bien con los conceptos y por ahora no tuve demasiados problemas para ir memorizando lo que los profesores iban explicando, cuando fallaba en los tests me fastidiaba y de lo lindo, ya que no me gusta fallar.

Hoy nos tocó hablar de velocidades, las máximas y las mínimas para distintas vehículos y distintas vías y cuando se puede pasar de la velocidad máxima para poder efectuar un adelantamiento y por la primera vez que estoy en la autoescuela me quedé bloqueado, no era capaz de memorizar cada velocidad con cada vehículo y en que vías se aplicaba. No soy bueno en disimular y creo que se notó bien en mi cara que ya no estaba allí, ya no miraba de frente a la profesora, tenia la mirada bajada intentando de forma desesperada quedarme con los distintos conceptos para poder contestar a las varios preguntas que nos hacía pero cuando llegaba a mi turno en vez de contestar igual que mis compañeros que seguramente sabía la respuesta, la miraba de frente sin contestar porque no tenía la mas remota idea por mi mismo de la respuesta y no valía la pena intentar engañarla  porque si alguien tiene que saber lo que sé o lo que no, es la profesora.

Me queda hoy una tarde de estudio, de machacar el mismo tema una y otra vez hasta que la aprenda del principio al fin, porque me cabrea no entender las cosas, me enfado cuando no soy capaz de hacer algo. No me gusta no poder contestar algo que hace dos minutos me lo acaban de explicar y odio tener que hacer que la profesora se explique lo mismo una y otra vez porque yo no lo pillo así que ahora toca apoyar los codos para poder contestar mañana a la primera y poder seguir avanzando.

No iba a ser tan fácil y eso ya lo sabía.
 

martes, 13 de abril de 2010

20 minutes. (20 minutos.)


¿Sabes cuando te das cuenta cuanto te importa alguien?......cuando no esta cerca o cuando la pierdas.

Llevo unas semanas acostumbrándome a mi nueva situación, de clase en clase, disfrutando de un poco de tranquilidad que hace mucho tiempo no tuve y viviendo día al día como siempre. No echo de menos mi horario ya que puedo hacer horarios nuevos y ahora tengo más tiempo para mi y puedo disfrutar aunque sea un poquito.

Pero claro si que hay algo que me falta y esos son 20 minutos. Durante años he trabajado duro 10 horas y pico al día y durante 20 minutos en plena hora punta, yo descansaba, no dejaba de trabajar obviamente, tenia que atender las mesas, a la barra, a mi encargado histérico y intentar tranquilizar la cocinera a quien se le acumulaba el trabajo. Pero durante esos 20 minutos desde las 2:35 hasta las 2:55 yo conectaba el piloto automático, el cerebro seguía funcionando, seguía sacando cafés, sabiendo para donde iba ese plato de jamón asado o aquel postre, pero el corazón y el alma estaban ausente, en otro lugar, en un lugar más feliz y menos estresante que aquel.

En el momento que por el rabillo del ojo veía un destello gris, automáticamente me ponía a sacar un café grande con espuma y un par de galletas, después el destello gris se convertía en un resplandor amarillo y durante 20 minutos entre miradas perdidas, indirectas lanzadas y contestadas, Ella tan pendiente de El, como El de Ella, bromas de los compañeros y amigos que seguían ahí aunque en un distinto plano, observando los esfuerzos de los dos para disimular lo que a veces es imposible ocultar y claro una sonrisa se me dibujaba en la cara y según la cocinera era el único momento del día donde me veía totalmente feliz y relajado al pesar del trabajo que teníamos. Era el único momento donde yo me sentía un poco vulnerable y no tan seguro de mi mismo, cuando mis defensas estaban bajadas y realmente me dejaba ir y ese sentimiento me gustaba, sentía el calor de esa persona, olía su perfume, escuchaba sus carcajadas y veía su sonrisa y lo demás que me rodeaba simplemente no existía. Ahora es curioso que a las 2:35 siempre miro la hora, tal vez esperando que el corazón meta una marcha más y que late un poquito más rápido de lo normal, como ha hecho durante tanto tiempo.

Ya sé que hay que mirar para adelante y que tengo que olvidar el pasado, sinceramente creo que lo estoy haciendo bastante bien, pero hay algunas cosas que me va a costar un poquito más, porque aunque ahora tendremos más tiempo que antes y como he dicho en otras entradas, no voy a perder a nadie, esos momentos siguen siendo nuestros.......nuestros 20 minutos.

¿Sabes cuando te das cuenta cuanto te importa alguien?........cuando no esta cerca o la pierdas.

lunes, 12 de abril de 2010

Highway to Hell. (Autopista al Infierno.)


A veces hace falta sufrir para sentirse vivo.

Hacía meses que no cogía la bici, bien por circunstancias o por simple pocas ganas. Pues bien este fin de semana volví a subir a mi pequeña yegua de acero y volví a sufrir y disfrutar con el riesgo y de que manera.

Domingo, a las 7:30 de la mañana toca el despertador y empiezo ya a arrepentirme de haber dado mi palabra a mis amigos, que les iba a acompañar a una marcha de moutain bike en Budiño. Hay que ser idiota para levantarme tan temprano un domingo para coger la bici, pensaba mientras me cambiaba y me preparaba para faena. Después de inflar las ruedas que obviamente ya no tenían aire después de tanto tiempo, bajé para subir la bici al coche del amigo quien me esperaba.

Cuando llegamos al sitio no había mucha gente porque aun era temprano pero eso si llegarían bastante mas. Siempre me sorprende la pasta que la gente gasta en estos bicis, había maquinas de 3000 euros para arriba y mucha gente iban equipados con mochilas que llevan agua, guantes de profesional, botas y el equipo completo a juego.

El recorrido era de 27 klm por el monte con subidas pronunciadas y bajadas que a veces te quitaba el aliento, las bajadas se dividían en dos tipos las trialeras que eran mas complicadas estrechas y con mas pendiente y los desvíos que eran pistas más anchas y bastante más simples.

Cuando iba por el klm 7 mas o menos ya tenía un dolor en las piernas de aúpa y ya el pecho me pedía más oxigeno que realmente era capaz de retener, dos de mis amigos (eramos 4 ) ya no se veían pero uno quedó conmigo haciendo compañía, pasamos por un pequeño río donde nos mojamos los píes y pasamos por zonas de barro donde literalmente se hundía la bici. Al igual que pasaba los klm el sol estaba cada vez más alto y mi sufrimiento iba en aumento que solo se compensaba en alguna esporádica bajada, donde tampoco descansaba porque había que tener los 5 sentidos en la pista, sino era fácil estrellarse.

Llegué muerto al descanso donde devoré dos plátanos y dos zumos y ahí perdí a mi amigo ya que el se fue por un camino y yo por otra eso fue la peor parte de la marcha, iba solo reventado y seriamente pensando en abandonar, en ese momento llegué a una trialera y empece a bajar, el camino era muy estrecho con pequeños pinos a cada lado y tengo que reconocer que yo iba un pelín rápido de más y claro pasó lo que tenía que pasar, en una curva se me fue y acabé estrellando contra uno de esos pinos, que por cierto rompió por la mitad. Tuve suerte, ya que no me pasó nada ni a mi ni a la bici y pude seguir. Mas adelante encontré a mi amigo y ya estuvimos todo el resto de camino juntos. Menos mal que el resto ya era bajada y mucho disfruté bajando al limite donde te sientes que tu y la bici forman un equipo y cuando crees que te vas estrellar la bici parece que toma las riendas y te salvas por los pelos mientras escuchas a tu compañero riendo detrás tuya, realmente esa sensación de adrenalina y subidon es lo que hace que el sufrimiento de las subidas merece la pena y te hace sentir vivo mientras intentas controlar lo incontrolable ya que la bici en vez de ir recto muchos veces va de lado dando bandazos con las piedras.

De vuelta a casa, tumbado en el sofá con un dolor de culo y piernas tremendo volví a sentir ese sentimiento de bien estar que se siente después de hacer ejercicio que tanto tiempo no sentía y ahora solo falta coger un poco de fondo para no sufrir tanto las próximas veces. Poco a poco vuelvo a sentirme vivo.

A veces hace falta sufrir para sentirse vivo.

viernes, 9 de abril de 2010

Do you like to drive? (¿Te gusta conducir?)


El sol brillando con fuerza, los pájaros volando con ganas, es un nuevo amanecer, un nuevo día, una nueva vida y sabes que?....me siento bien.

Una semana después de la ultima entrada, donde acababa de una forma poco ortodoxa 8 años de mi vida, después del primer bajón y el sentimiento de perdida aquí estoy de nuevo delante de la pantalla. Acabo de llegar después de la primera clase de la mañana de carné de conducir y ahora tengo algo de tiempo.
Llevo una semana corriendo de un sitio a otro no sé hacer las cosas despacio, tendré que aprender a tomar las cosas con un poquito más de calma, si al Inem, si ir a hacienda, autoescuela sigo corriendo ocupando el tiempo libre en algo provechoso.

Parece que problemas económicos no voy a tener, por lo menos al corto plazo y después de siempre caminar por el mismo camino se me abre muchas posibilidades que antes no podía ver y ahora hay muchos mas caminos donde explorar. Es curioso que vuelvo a dormir en horarios normales me acuesto sobre la 1 y me levanto a las 8:30 para hacer el primer café del día con mi cafetera, ya no desayuno fuera y mientras el café me va despertando voy haciendo algún test para llegar algo preparado a clase. En clase no me resulta muy difícil solo tengo que memorizar lo que dice la profesora igual que cuando memorizaba una mesa de cafés coca colas, cañas y postres simplemente ahora son vehículos con motor, sin motor, cuanto pesan, los que tienen que pasar el I.T.V ect ect. La profesora habla muy rápido pero tengo la suerte que abre bien la boca (se lo dije tal cual lo escribo aquí, que causó algún que otra carcajada, que mal pensada es la gente jejeje) y pronuncia bien, así que le sigo con bastante soltura y realmente me parece divertido y no tan coñazo como pensaba en un principio.

Me resultó curioso la reacción de la gente, de los clientes a quienes servia antes, llamadas diarios de apoyo, muestras de cariño que me demostraron que tal vez este camarero no estaba tan solo como pensaba. Echo de menos a mucha gente y es extraño el cambio pero no por ello malo, solo conocía una manera de vivir y ahora veo muchas más. Lo que más me importaba y lo que más me dolía era perder la gente de todos los días, los que me acompañaban y equilibraban la balanza entre estar solo y estar acompañado pero por suerte veo que no voy a perder a nadie y después de tanto tiempo es imposible perder ese lazo que nos une.

Pedía a gritos en entradas anteriores un cambio, pues hay un dicho aquí en Galicia que dice ¨No querías caldo, pues toma dos tazas¨ Hace una semana estaba tumbado pero ahora estoy de pie y el arbitro no llegó ni a 5.

El sol brillando con fuerza, los pájaros volando con ganas, es un nuevo amanecer, un nuevo día, una nueva vida y sabes que me siento bien.

Siempre en manada.

Siempre en manada.