viernes, 8 de octubre de 2010

Hunting the Wolf. (Cazando el Lobo.)


La envidia es el adversario de los más afortunados.

El cazador se preparaba parar salir. Era joven pero cuando el tiempo cambiaba le dolía los huesos, en su pueblo llovía mucho y siempre había humedad. mientras colocaba su chaleco recordaba los comentarios de los vecinos, ¨es un peligro!¨ decían, ¨no podemos quedar con los brazos cruzados mientras ese animal anda suelto¨, decían que era muy grande, el mas grande visto por estos lugares en años y si tuviera lo suficiente hambre que podía devorar un hombre adulto sin dudar.

Aunque no había hecho daño a nadie, ni al ganado de algunos vecinos Ellos no estaban preparados para consentir que un Lobo anduviera suelto en las cercanías de su pueblo. Por eso habían contratado El cazador, para que acabará con la amenaza que solo ellos veían. Mientras El cazador estiraba el brazo para coger su escopeta y lo cargaba con dos cartuchos, pensaba si realmente merecía la pena acabar con el animal o por lo contrario no sería mejor dejarle en paz. Salió por la puerta en ese día gris de octubre con la escopeta en la espalda y con el dolor de huesos, preparado para hacer lo que mejor sabía.

Llevaba ya varios horas en el monte y aun no había encontrado el Lobo y empezaba caer la noche y con el unas gotas de fina lluvia, estaba cansado y tenia ganas de da la vuelta cuando de repente vio algo moverse en la maleza, se quedó quieto sin moverse un musculo y casi sin respirar mientras las gotas de la lluvia caía por su cara, levantó la escopeta a la altura de su hombro y inclinó la cabeza para ver mejor la mira. Ahí estaba, delante de El, era grande y caminaba despacio sin percatarse de la amenaza que tan cerca estaba. Un sonido como un trueno sonó alto y claro y los pájaros que dormían tranquilamente de repente cogieron vuelo y un grito de dolor seguido de un chillido confirmaron que le había acertado. Se acercó corriendo, pero cuando llegó no había nada, solo un hilo de sangre que se perdía en el bosque, El cazador siguió el rastro atravesando la maleza húmeda hasta que llegó a un claro totalmente redondo en medio de aquel bosque, miraba a su alrededor pero ya no miraba ningún rastro, se dio la vuelta y vio unos ojos que le observaba, eran negros como el carbón, El Lobo dio un paso hacia delante al claro enseñando dientes y con la herida en el muslo aun abierta. El cazador aguantaba la mirada pero tenia miedo porque el Lobo no estaba solo.

A su lado estaba una hembra mas pequeña pero también enseñando dientes y con una mirada furiosa en la cara, la escopeta le pesaba y solo le quedaba un cartucho no sabia que hacer a cual de los dos apuntar. Los dos animales le rodeaba como un equipo bien sincronizada gruñendo y abriendo y cerrando las mandíbulas de forma amenazador...levantó la escopeta pero no llegó a apuntar porque el macho ya estaba encima mientras la hembra mordía el brazo de la escopeta, sentía un dolor inaguantable mientras pensaba porque había salido a cazar a dos animales que no habían hecho nada y no se metían con nadie, lo ultimo que vio fueron los ojos de color negro antes de que la boca del Lobo arrancara de cuajo mitad de su cuello. Lluvia con intensidad mientras los dos animales se perdían de nuevo en su bosque dejando el cuerpo del cazador en mitad del claro.

La envidia es el adversario de los más afortunados.

martes, 5 de octubre de 2010

Make a wish. (Pide un deseo.)



 Nuestras vidas están hechos de deseos algunos nunca pasan de eso, un deseo sin cumplir....otros se cumplen.

No hay mejor sensación que recibir un beso, sentir el cariño de otra persona hacia uno mismo, da igual lo que nos rodea lo que la gente mira o piensa o lo que ocurre a nuestro alrededor, importa lo que sentimos los dos, la felicidad del momento. Ese momento es como un deseo hecho realidad, ver tu propio reflejo en los ojos de la persona quien tienes delante, sentir su respiración a veces entrecortada y ver como te coge la mano con fuerza por si acaso te ocurre marchar.

Las cosas son mas sencillas cuando se hacen entre dos, cuando aportas a la otra persona lo que le falta y recibes de vuelta lo que te falta a ti. Siempre tienes una motivación extra por hacer lo que debes y vuelves a coger fuerza cuando creías que ya no quedaba.

En un mundo lleno de odio, de tristezas, desafíos insuperables y discusiones que bonito es apartarse aunque sea durante los 5 segundos que duran un beso y perderse en el pelo de la persona quien te quiere y olvidarse de las tristezas desafíos y discusiones y disfrutar de una noche llena de estrellas y deseos hecho realidad mientras que la luna llena demuestra el camino al Lobo para que no se pierda en la oscuridad.

Ya sé que esta entrada es sentimental a no poder más, pero me piden que actualice que vuelva publicar algo en este blog pues aquí lo tenéis, cuando vi la foto de este entrada sabia que lo iba poner aquí. El cielo es muy grande nos cubre a todos, la luna es la misma para todos y los deseos suelen ser parecidos, así que espero poder poner una sonrisa en vuestras caras mientras vuestras deseos se cumplen.

Nuestras vidas están hechos de deseos algunos nunca pasan de eso, un deseo sin cumplir....otros se cumplen.

Siempre en manada.

Siempre en manada.