martes, 15 de marzo de 2011

Fuckin´ Perfect.



Cuando te sientes tan desgraciado tan patético y que no eres nadie, recuerda que para alguien eres simplemente perfecto.

Publio Cornelio Escipción miraba el campo de batalla desde la retaguardia, ante si tenia el mayor enemigo que Roma había conocido, Aníbal. Estaban en inferioridad numérica y aun encima Aníbal contaba con 80 elefantes considerado en aquella época un factor decisivo en una batalla. Escipción sabia que lo mas sensato seria retirarse ya que su mentor, su tio Cneo muerto anteriormente por el hermano de Aníbal lo había enseñado así. Tenía todo en su contra, estaba contra las cuerdas pero no estaba solo. Sus hombres y sus amigos eran leales y morirían por El se hacia falta. Publio Cornelio Escipción no se retiró ese día.

He tomado muchos decisiones y no todos correctas no he cogido siempre el camino que debería y me he perdido muchas veces. He tenido que bajar el orgullo y hacer lo que fuera para salir del mismo agujero que me había hecho, tengo que reconocer que he pasado mal y siempre he intentado proteger a los que quiero y no siempre lo he conseguido, y por lo tanto hice más daño que bien. Pero no bajé los brazos por muchos ganas que he tenido y como me dijo un amigo que parece mas bien hermano, las semillas que he echado han dado sus frutos por fin.

Hacia tiempo que la echaba de menos, estamos destinado uno para el otro, he tenido muchas una morena, una pelirroja hasta una plateada, siempre las trato bien, con mimo con caricias y eso que les meten mano todo día pero no como yo, vuelve a ser morena, dura, pero elegante me protege durante el día y me espera por la noche. Es mi barra, vuelvo a sentirme persona, aunque nunca lo he dejado de serlo, si que dejé de sentirlo.

Pero una cosa lo tengo muy claro sin la ayuda de mi gente supongo que hubiera tirado la toalla hace tiempo, porque son a final a cabo los que te recuerden que pese mis defectos para ellos soy perfecto. Así que El Pub Inglés vuelve a estar abierto señores, ¿unas cañitas???

Publio Cornelio Escpción ganó ese día contra Aníbal y sus 80 elefantes y en inferioridad numérica y ganó el apodo de Africanus. Gracias Jorge por recomendarme esos libros en ese momento tan delicado.

Cuando te sientes tan desgraciado tan patético y que no eres nadie, recuerda que para alguien eres simplemente perfecto.

Siempre en manada.

Siempre en manada.