viernes, 17 de julio de 2015

Big Bad Wolf.



Lealtad.

La leona caminaba lento, contoneaba su cuerpo como felina que era de forma elegante. Olía el aire caluroso de verano en busca de algún rastro de la caza que buscaba.Hoy venia sola, El lobo había quedado atrás en busca de algún fuente de agua, pocos animales podían hacer frente a una leona y ella se sentía segura pero cuando iban los dos siempre sentía que era una garantía extra. De repente algo le llamó la atención, un olor conocido y familiar pero mezclado con otro y ese otro olor solo le decía una cosa en su mente peligro.

El Lobo ya había encontrado una fuente de agua y se dirigía en busca de la Leona.Conocía esas tierras muy bien y sabía que bajo esa apariencia de cuento era un lugar peligroso y nunca le gustaba dejar a la Leona sola ni quedar El mismo solo. Sabia que la fortaleza se conseguía en tener una manada fuerte donde cada uno veía por el otro. Lo había aprendido meses atrás cuando a ser atacado la Leona le había defendido y hasta que se recuperó no marchó de su lado. Se dio de cuenta ahí que no siempre se puede hacer las cosas solo y en manada todo era mas fácil.
Estaba cerca había encontrado el rastro de ella hace un buen rato y su olor era inconfundible, pero algo preocupaba el Lobo, había un olor distinto, un olor a amenaza que le ponía el pelo de la espalda de punta, empezó a correr entre los arboles mientras su corazón aceleraba.

La leona miraba a su alrededor estaba en un claro rodeado por arboles tan altos que parecía que tocaban el mismo cielo. Vio algo que se movía entre los arboles que tenia delante, dio un paso hacia atrás por instinto después se fijó que otro silueta se movía al lado del primero y otro y otro más y desde los arboles salieron una manada de hienas. Eran cinco y se acercaban poco a poco enseñando los dientes y haciendo ruidos amenazadoras. En circunstancias normales un hiena no era una amenaza pero cinco era otro cantar.
La Leona pensó en dar media vuelta y correr pero lo cogerían y estaría agotado por el esfuerzo. Pensó en atacar pero aunque acabaría con uno, cinco eran demasiados. Rugió con fuerza con la esperanza de asustarlos, pero esas animales cobardes sabían que la Leona estaba contra las cuerdas y seguían avanzando.

Pero de repente pararon. Detrás de la Leona aparecieron primero unos ojos entre los arboles, unos ojos grandes y con una mirada decidida, acto seguido apreció la boca entreabierto enseñando unos dientes grandes y afilados y el sonido grave de un gruñido de amenaza puro y duro y de repente salió el Lobo. Era un animal grande y fuerte nada que ver con el Lobo de hace unos meses.Daba pasos pequeños pero decididos y se colocó justo al lado de la Leona. Bajo la cabeza levantó solamente la mirada y volvió a enseñar los dientes, la Leona también cambió su postura y dio un paso hacia delante rugiendo a cada uno de sus adversarios. Era un espectáculo ver los dos, la Leona y el Lobo pegados avanzando paso a paso y haciendo retroceder a sus cinco adversarios.
Las Hienas se miraron entre si y se dieron cuenta que no había nada que hacer, se dieron media vuelta y salieron corriendo del claro para perderse entre los arboles.

El Lobo y la Leona se miraron y empezaron a caminar entre esos bosques de cuento que los dos conocían tan bien y desde lejos no parecían dos animales, sino uno solo, que caminaba hacia el sol.

En el bosque de la vida se encuentran muchas hienas, pero en manada siempre se vencen. La lealtad es parte de uno mismo y cuando las cosas se ponen feas hay que mantener tu lealtad hacia la persona que tienes a tu lado o a los que estuvieron en un momento dado y sobretodo a ti mismo ya que por mucho que cueste, hay que hacer lo que uno cree que esté bien.

Lealtad.



1 comentario:

Anabel Amador dijo...

Ese lobo no es el mismo lobo que conoci... Esta evolucionado! Y el speech de la lealtad... Abrumador! En toda la boca a Infieles! 😉

Siempre en manada.

Siempre en manada.